Bob Esponja, a muchas revoluciones

La revista Pediatrics -la más prestigiosa del mundo en esta especialidad médica- del mes de septiembre publica un artículo de  Angeline S. Lillard y Jennifer Peterson (Department of Psychology, University of Virgin): The Immediate Impact of Different Types of Television on Young Children’s Executive Function   (El impacto inmediato de los diferentes tipos de televisión en la función ejecutiva de los niños pequeños).

El estudio parte de la base de que los niños ven mucha televisión y, esto, se ha asociado con problemas de atención a largo plazo. Sin embargo, parece que existe poca investigación sobre el impacto inmediato de ver la televisión. Este  estudio, en concreto, estudia el impacto en la función ejecutiva o executive function (que, como cuenta Antonio Fumero en su blog, son cuatro tareas bien conocidas, a saber: montar la torre de Hanoi, contar hacia atrás, sufrir el retraso en la recompensa y coordinar los movimientos de la popular cancioncilla Head Shoulders Knees AND Toes‘) y concluye que: niños de cuatro años después de ver 9 minutos de un programa de dibujos animados (de ritmo rápido como Bob esponja) manifiestan alteraciones en la función ejecutiva frente a otros niños que veian dibujos como Barrio Sésamo o realizaban otro tipo de actividad.

En un comentario de Dimitri A. Christakis (Seattle Children’s Research Institute, University of Washington) publicado en la misma revista The Effects of Fast-Paced Cartoons se puntualiza (además de algunas debilidades en la metodología del estudio) que, la televisión ha sido criticada desde su invención; sin embargo, en algunos estudios se ha demostrado buenos efectos con programas de educación preescolar. El Dr. Christakis considera que no es tanto la televisión, sino los programas que se emiten los que son buenos o malos.